
Un comienzo esperado
Casi todos los de arriba ganaron y alargaron la tabla, que no sufrió alguna variación.
La grande desilusión de la jornada fue sin dudas Lazio, que perdió de manera increíble de visita a Siena por 4-0, dejando una imagen de sí mismo realmente pésima.
Por el resto, casi todos los otros partidos fueron como esperado: Juventus y Milan sufrieron (la Vieja Señora más de lo debido), pero salieron ganadores respectivamente de visita a Lecce y Atalanta y lograron mantener el liderazgo de la "Cátedra de la Táctica".
Inter y Udinese golearon de locales ante Parma y Cesena, mientras que Roma y Nápoli, uno anfitrión de Chievo y el otro hospedado por Palermo, ganaron con facilidad y mérito y mantuvieron el paso de los de arriba, todos con el sueño de alcanzar la zona Champions.
Atrás, las cosas se complicaron terriblemente para Novara, Cesena y Lecce, puesto que ahora entre el umbral del descenso y el de la permanencia hay 6 puntos de diferencia, pero sobre todo porque los tres cuadros mostraron tantas dificultades hasta el momento, que no se entiende como podrían cambiar de rumbo.
HACIA EL DERBY
Milan necesitaba a toda costa sumar tres puntos en Bérgamo, especialmente tras el gran 5-0 de Inter contra Parma, con el que los nerazzurri se declararon preparados para el derby que se disputará el próximo fin de semana.
La respuesta del Diávolo a la señal de sus primos no fue tan contundente desde el punto de vista del marcador o del juego, pero si lo fue sobre el plano de la fuerza, puesto que fue el primer cuadro que logró expugnar el estadio Atleti Azzurri d'Italia en este campeonato y, además, lo hizo con mérito y de la mano de un Ibrahimovic incontenible.
El conjunto de Allegri, en efecto, en este comienzo del nuevo año supo mostrar los dientes en un partido difícil y reñido, en el que no sufrió goles por parte del buen ataque de Atalanta y supo definirlo con decisión, si bien precisó un penal para lograr destrabar el marcador.
Inter, por su parte, aplastó a Parma y sumó su séptimo triunfo en ocho partidos, una marca realmente increíble que, sin embargo, le valió apenas un punto de remontada respecto a Milan y tres respecto a Juventus.
Contra los azul y oro el equipo de Ranieri jugó finalmente un buen fútbol, lo que era una de las pocas cosas que le faltaban para declararse definitivamente curado, gracias a un Milito finalmente inspirado (como en los buenos viejos tiempos) y a la revelación Alvárez, pero sobre todo por mérito de un nuevo equilibrio.
Ahora, lo último que le falta para regresar entre los grandes es, justamente, ganarle a otro grande: tendrá enseguida la chance de buscar ese ingrediente en el clásico de Milán, pero luce muy difícil determinar si el equipo está listo o no para superar al Diávolo, porque si es cierto que no tiene nada que perder desde el punto de vista de la tabla, Inter se juega mucho más que Milan en el plano psicológico y de la construcción del grupo.
A todo eso, quien podrá gozar es Juventus, que se mirará el derby de la Madonnina con la conciencia de que podrá sacarle puntos a su directo rival o, mal que vaya, eliminará de una buena vez por todas a Inter del discurso Scudetto.
Para eso, los bianconeri deberán sumar tres puntos contra Cagliari en Turín, una misión que parecerá fácil pero que, en realidad, por lo visto en las últimas jornadas parece bastante complicada.
En efecto, la Vieja Señora sufrió muchísimo en Lecce y, si bien su triunfo fue indiscutiblemente merecido, se expuso a menudo a sufrir un empate que, a la postre, hubiese sido definitivo. Pirlo y Marchisio están bastante lentos, hay pocas ideas en ataque y la defensa empezó a conceder nuevamente muchos espacios, en particular contra los ataque veloces.
Por ahora las vacaciones no parecen haberle traído grandes beneficios y, efectivamente, el cuadro luce aún bajo tono como en las últimas fechas del 2011, cuando cerró el año con 9 puntos en 5 fechas. En este marco, las próximas semanas será determinantes, porque Juventus debe reencontrar su proprio ritmo e intensidad para mantener el paso y poder lanzar el ataque a Milan cuando vuelva a empezar la Champions, y los rossoneri deban "dedicarse" a las dos competiciones.
LUCHA CHAMPIONS
Respecto a Lazio, la impresión es que Reja está perdiendo las riendas de su caballo. El cuadro, en efecto, es demasiado inconstante tal y como fue inconstante su entrenador hasta el momento, con diferentes elecciones de esquemas de juego y sus protagonistas.
El 4-0 ante Siena es un resultado demasiado pesado como para hablar sólo de un partido equivocado y, en realidad, parecería sugerir que hay algo adentro del Águila que no está funcionando, porque ningún cuadro de ese nivel puede sufrir semejante goleada por parte de un equipo que le es muy inferior.
De contra, no caben dudas de que la fuerza mayor de Udinese es la de Guidolín, un entrenador que encontró una armonía entre táctica y gestión del grupo perfecta en un equipo que, por su parte, le está agradeciendo con buen fútbol, mentalidad realmente ganadora y entrega del 120% de lo que tienen en cada partido.
El 4-1 contra Cesena fue la enésima demostración por parte de los albinegros que son un grande del Calcio, en este momento, porque bajan preparados a la cancha, juegan concentrados por 90 minutos y saben como enderezar un partido que se puso más complicado de lo previsto, como hicieron en el complemento contra el Hipocampo.
Nápoli, por su parte, finalmente parece haberse dejado a las espaldas el peso psicológico de la Champions. Así, tras el tremendo 6-1 contra Genoa con el que cerró el año pasado, el Burro abrió el nuevo con un 3-1 neto y contundente de visita a Palermo.
Lo más curioso es que el equipo está obteniendo todo ésto sin una de sus estrellas, Lavezzi, lo que indica que los celestes son un cuadro completo, que disponen de un cambio de gran nivel (Pandev y ahora Vargas) en ataque y que la fuerza del conjunto sabe como compensar la ausencia de un gran jugador. Con esta receta, Nápoli tiene todo lo necesario para remontar rápidamente y salir a la caza de uno de los primeros tres puestos.
Caza que incluye sin dudas también a Roma, que empezó el año con lo que le servía para darle continuidad al proyecto que días tras día va tomando forma, es decir un triunfo. Algunos sostienen que, con un poco de suerte, la Loba sumaría más puntos en la tabla, porque no hubiese perdido o hubiese vencido algunos desafíos de inicio campeonato.
Otros dicen lo contrario, puesto que en el último periodo los giallorossi cosecharon más de lo que hubieran merecido llevarse, por lo visto sobre el césped. La impresión definitiva es que, al inicio, cuando el juego no era aún muy fluido y automático, los capitalinos sufrieran más de lo debido, porque no concretizaban en ataque y no cansaban suficientemente a sus rivales.
Ahora que el juego de Roma es más natural para sus protagonistas, en cambio, los goles llegan y los rivales fallan más, por la natural consecuencia de que no es fácil tener la lucidez necesaria cuando se pasó mucha parte de un partido a perseguir el esférico por la cancha, como le pasó a Chievo en esta ocasión.
TODO LO DEMÁS
Respecto a todo lo demás, es difícil entender si regresó finalmente esa Fiorentina que todos esperábamos o si se confirmó el pésimo Novara que se vio en este inicio de temporada.
Sin dudas el nuevo esquema violeta, un 3-5-2 con Vargas y Cassani aleros, se demostró muy útil y eficaz, pero al mismo tiempo la poquedad de los Cruzados fue otra vez más determinante, especialmente en el primer tiempo.
En definitiva, el Giglio deberá confirmar lo bueno mostrado en el Piola, mientras que el equipo de Tesser tendrá que encontrar la manera de invertir este pésimo andamiento, si querrá mantener la categoría.
Algo que deberá hacer también Genoa, si no quiere terminar como el otro equipo de la ciudad xeneize, Sampdoria, que a principios de 2011 pasó desde la octava plaza al descenso.
La reacción al devastador 6-1 en Nápoli fue el contundente y tremendo 3-0 en Cagliari, un match en el que los sardos finalmente mostraron su viejo fútbol y su vieja actitud, mientras que el Grifo no mostró nada de nada, casi como si nunca hubiese bajado a la cancha.
Cesena y Lecce no podían contar en esta jornada para levantarse un poco, puesto el fíxture, pero las cosas fueron peores de lo previsto, no tanto por las performances proprias (aceptables en ambos casos), sino por los triunfos de Siena y Bologna, ahora ambos a 18 puntos, 6 más del Hipocampo y 9 arriba de los rojoamarillos.
Lo de Siena, como visto, fue grandioso, mientras que lo de Bologna, un triunfo local ante Catania por 2-0, fue justo pero algo exagerado, porque no hubo dos goles de diferencia entre emilianos y sicilianos. De todas maneras, ahora ambos duermen sueños tranquilos y pueden preparar sus próximos partidos con mucha tranquilidad, especialmente porque este promedio los dejaría a ambos con 42 a fin de temporada, lo que significa una permanencia prácticamente segura.
LOS NÚMEROS
La decimoséptima fecha del Calcio, que abrió el nuevo año solar, fue realmente atípica: en efecto, a pesar de que nada menos que 8 equipos se quedaron sin anotar ni un gol, en la jornada se realizaron la belleza de 31 tantos, por un promedio excelente de 3.1 por match. Además, no se contaron empates, con 6 triunfos caseros (los locales anotaron 21 goles) y 4 visitantes (10 tantos para ellos), y hubo unas cuantas goleadas.
Respecto a los hispanoamericanos, positivo su aporte, como de costumbre, con los goles de Edinson Cavani, Victor Ibarbo, Joaquín Larrivey y Diego Milito (doblete), y las siguientes figuras: Milito, Ibarbo, Erik Lamela, Arturo Vidal y Walter Gárgano, por un total de 5 anotaciones y otros tantos hombres del partido.
Respecto a la tabla de los goleadores, Antonio Di Natale y Zlatan Ibrahimovic lo atraparon a Germán Denis en la primera posición de la clasificación de los "Capocannonieri", que los tres comparten con 12 centros cada uno, seguidos por Edinson Cavani con 10.
LA PRÓXIMA FECHA
La decimoctava jornada, la anteúltima de la ronda de ida, se abrirá el sábado 14 a las 14:45 ET con el único match del día, el desafío del Massimino entre Catania y Roma.
El domingo, a las 6:30ET Lazio recibirá a Atalanta en el estadio Olímpico capitalino, mientras que dos horas y media más tarde el fíxture prevé el siguiente programa: Cesena-Novara (Manuzzi), Chievo-Palermo (Bentegodi), Fiorentina-Lecce (Franchi), Genoa-Udinese (Marassi), Juventus-Cagliari (Juventus Stadium) y Parma-Siena (Tardini).
A las 14:45 del mismo día se jugará el match clave de la fecha, Milan-Inter, claramente en el estadio San Siro de Milán, mientras que 24 horas más tarde, el lunes por la noche en Italia, Nápoli recibirá en el San Paolo a Bologna, para cerrar definitivamente la jornada.
Federico Manfredo




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