sábado, 12 de abril de 2014

Boxeo




Manny pedería mucho con revés


Para Manny Pacquiao hay mucho que perder y poco que ganar.

Pacquiao, de 35 años, enfrentará a Tim Bradley este sábado en el MGM Grand Arena de Las Vegas con la presión de mostrar que aún tiene el boxeo.
Más importante el físico y la misma motivación que lo convirtieron en uno de los púgiles más dominantes de los últimos tiempos.
El ex campeón mundial filipino perdió dos de sus últimas tres peleas, aunque la mayor parte del tiempo que estuvo en el ring dominó en ambas.
En la primera frente a Bradley sólo los jueces vieron que perdió porque a pesar de un dominio evidente no fue capaz de finiquitarlo con un nocaut.
En su segundo descalabro después de una racha de 15 victorias consecutivas, fue noqueado por Juan Manuel Márquez, a quien parecía tener listo para derribar antes de que el mexicano lo alcanzara con derechazo que lo mandó casi inconsiente al piso.
Sufrió una derrota porque también fue incapaz de terminar a Márquez con el nocaut.
"La primera pelea ya es parte del pasado", dijo Pacquiao. "Lo que importa es este sábado y voy a recuperar mi campeonato mundial a como dé lugar".
"Espero darle una gran pelea a mis seguidores", agregó.
Pacquiao peleará por el campeonato Welter de la Organización Mundial de Boxeo, propiedad de Bradley, quien parece ahora un mejor boxeador que la primera vez que se enfrentaron.
Llega de dos buenas victorias, frente a Rusian Provodniko y ante el mismo Márquez que noqueó a Pacquiao la última vez.
Ha reiterado desde que anunciaron la pelea que noqueará y retirará al filipino, aunque parece poco probable con sólo 12 nocauts en su invicto de 31 peleas profesionales.
"Siempre existe la posibilidad, siempre", dijo Bradley. "Manny enfrentará a un mucho mejor boxeador que la primera vez. Estoy mucho más confiado de mis habilidades y mejor preperado".
El principal argumento de Bradley es que, según él, queda poca motivación, físico, pegada y que Pacquiao se volvió un "perdona vidas" arriba del cuadrilatero.
"Es real", dijo Bradley (31-0). "Hasta sus aficionados dicen lo mismo, que ya no ven el mismo fuego que había antes".
"Eso nunca pasaba antes", agregó. "No está terminando a sus rivales. Ha cambiado algo en él desde hace tiempo". La última vez que Pacquiao (55-5-2, 38 KO) noqueó a un rival, fue en el 2009 sobre Miguel Cotto.
Las teorías sobre su falta de contundencia para finalizar por nocaut a sus oponentes han variado desde la decadencia de su físico a los 35 años, hasta asuntos religiosos y políticos.
Incluso, su entrenador, Freddy Roach, ha apoyado la teoría de Bradley sobre que prefiere perdonar a sus rivales cuando cree que están a modo para la victoria por decisión, que tratar de derribarlos y acabarlos.
Roach argumentó asuntos religosos y nada que ver con el físico de un boxeador de 35 años de edad.
"Sus crencias son la razón principal por la que no ha noqueado gente", dijo Roach. "Estoy seguro de eso".
Para muchos, Pacquiao perdonó a Joshua Clottey y a Antonio Margarito, a quienes castigó durante 12 asaltos en el Cowboys Stadium.
Después ganó por decisión sobre Márquez, a quienes también muchos consideraron que pudo ser el triunfador de esa pelea.
"Manny me dijo que si no necesitaba noquearlos no quería lastimarlos", dijo Roach. "Le he dicho que esa no es una buena idea en el boxeo porque así recibe más castigo también por parte del rival y puede perder".
Pacquiao ha negado que sus asuntos religiosos impidan que salga por el nocaut o que haya mermado sus cualidades boxísticas.
Al contrario, dice que ayudaron a que cambiara su vida por un estilo más sano en todos los aspectos y que por eso a su edad está listo para demostrar que es mucho mejor que Bradley.
"El único reto para mi es demostrar que está equivocado", sentenció Pacquiao. "Eso me inspiró para concentrarme. Veremos arriba del ring quién es el mejor".
El entrenador de Bradley, Joel Díaz, dijo que en la confrontación anterior, su pupilo ni siquiera salió golpeado y por eso sabía que había ganado
"Si miras a los rivales anterios que venció Manny, no cayeron noqueados, pero sí salieron muy lastimados, con evidentes golpes en el rostro", dijo. "Tim para nada... Estaba limpio".
Díaz también aseguró que terminarán con la carrera de Pacquiao este sábado en la que esperan una arena llena por completo. "Todo tiene un principio y un fin", dijo Díaz. "Y este será el final de la carrera del gran Manny Pacquiao".

martes, 8 de abril de 2014

Spaghetti Reuters,



La recta final


El campeonato italiano de fútbol, el Calcio, ingresó en la recta final: con la fecha 32 completada, quedan apenas seis jornadas para contestar las muchas preguntas que aún están sin respuesta.
No hay dudas respecto al título, si bien Roma metió dos triunfos, en el suspendido de la fecha 22 ante Parma y luego en Cagliari, y redujo a 8 unidades la desventaja. Porque el partido de Juventus ante Livorno demostró claramente que quizás la Vecchia pueda perder el enfrentamiento directo ante Roma misma (algo que obviamente no está para nada seguro), pero es impensable que se le "caigan" otros seis puntos con los 5 rivales que le depara su fixture, que incluye Udinese afuera, Bologna en el Juventus Stadium, Sassuolo de visita, Atalanta en casa, Roma en la Capital y cierre doméstico ante Cagliari. Sin olvidar que Roma debería contemporáneamente ganar los seis que le quedan.
Tampoco el podio parece destinado a cambiar: Roma tiene 12 de ventaja sobre Nápoli, que a su vez cuenta con 9 unidades respecto al cuarto, Fiorentina. En cambio, de ahí para abajo se pone interesante, porque las distancias son accesibles, nadie está jugando muy por arriba del resto; por el contrario, algunos se vienen quedando y hay enfrentamientos directos muy atractivos en estas últimas fechas.
Ni que hablar de la lucha para salvarse del descenso: Catania, colero con 20 puntos, parece irremediablemente condenado luego de caer como local ante Torino y desperdiciando un gol de ventaja, al punto de que el nuevo despido de Maran parece un gesto de bronca del fogoso presidente Pulvirenti aún antes que un manotazo de ahogado. Llega Maurizio Pellegrino, un técnico del ascenso (subió a Catania de la C1 a la B en 2002 en pareja con Francesco "Ciccio" Graziani), lo cual indica que Pulvirenti se prepara para el año que viene.
Pero por el resto hay cuatro equipos en tres puntos, Bologna y Chievo (27 ambos) por el momento a salvo, condenados Livorno con 25 y Sassuolo con 24: considerando que faltan jugarse los enfrentamientos directos Livorno vs. Chievo y luego Chievo vs. Sassuolo, está claro que cualquiera podría descender, hasta ese Cagliari que tiene 32 y que también decidió cambiar de entrenador, echándolo a Diego López y llamando de vuelta a su ex ayudante Ivo Pulga.
Sigue habiendo momentos individuales brillantes, como el triplete de Destro, un jovencito que quiere a toda costa ir al Mundial (qué locura su golpe a Astori, por encima son muy amigos de la Azzurra Sub 21), pero pelea esa plaza con varios, como Immobile, a quien un bonito tanto le permitió atraparlo a Tévez en el tope de la tabla de goleadores, ambos con 18, y hasta con Luca Toni, que anotó su tanto número 16 con la camiseta de Verona y realmente está haciendo todo lo posible para lograr el milagro.
Otro que está en un nivel superlativo es Cuadrado, quien se puso el equipo al hombro ante la ausencia de delanteros de Fiorentina y realmente la rompió, con un gol, un penal ganado y un bombazo que casi parte el travesaño. Él es la única buena noticia que le llega a Colombia desde el Calcio, puesto que siguen complicadas las situaciones de los demás, comenzando por Yepes y Zapata, pasando por Muriel y terminando en Zúñiga, aún sin vuelta a la vista y que no juega desde noviembre. Ibarbo está bien, pero ya vimos lo mal que anda su equipo.
En un nivel bastante pobre vimos también a Higuaín, quien parece estar, por primera vez, incómodo en su nuevo equipo, víctima con un problema táctico que afecta negativamente también a Hamsik. Sin embargo, es probable que también le pese, como a la mayoría de sus compañeros, esa situación "sin nada que ganar o perder" que vivirá hasta la final de Copa Italia, un trofeo que Nápoli y Fiorentina deben absolutamente tratar de conseguir para darle un sentido a su temporada.
En el partido Parma Nápoli estuvo lindo el duelo entre los zagueros argentinos Fede Fernández y Gabriel Paletta. Muy parejo, quizás el celeste haya jugado apenas algo mejor pero el que se nacionalizó italiano ganó el partido y no le dejó nada a Higuaín, que no es poco. Decisivo fue el golazo de Parolo, uno que no pierde las esperanzas de ir al Mundial y que, en mi opinión, pelea un puesto con Alessandro Poli.
Una vez más en esta temporada, los dos equipos de Milán no pudieron ganar al mismo tiempo, algo que sólo ocurrió en dos de las 32 jornadas disputadas. En este caso Milan, que visitaba a Genoa, hizo los deberes y, si bien con muchos sobresaltos y una pizca de suerte, ganó merecidamente: hizo dos buenos goles, con el primero de Honda en rossonero, sufrió uno evitable y por momentos fue desbordado por el local, pero aguantó bien, con humildad, mostrando la justa actitud.
Inter otra vez echó a perder un triunfo que parecía conseguido, desperdiciando el primer doblete con la camiseta nerazzurra de Mauro Icardi, el segundo, un golazo. Embarazoso el error de Rolando en ocasión del segundo gol de Bologna, para no hablar de la reactividad de Handanovic en ocasión del primero, de Cristaldo.
Las cámaras pescaron una declaración de Walter Mazzari durante el partido, quien se preguntaba si sus jugadores erraban a propósito. Simplemente ese equipo parece quebrado, entre los que no saben si se quedarán y los otros, los que seguramente se irán, un síndrome que podría estar afectando al propio entrenador. Mazzarri quizás debería apuntarles decididamente a los jóvenes, dejando afuera a los veteranos: el penal errado por un "héroe del triplete" como Milito podría ser una clara indicación del destino.
Lo lindo es que ahora Milan quedó a 5 puntos de Inter y aún falta la revancha del clásico ciudadano: sería realmente clamoroso que el rossonero, con todos los problemas que tuvo en la temporada, lograra remontar y terminar delante de los primos nerazzurri.
Ojo, cualquiera de las dos cosas podría costarle la continuidad a un entrenador: si Milan no clasifica para la Europa League difícilmente Seedorf será confirmado, pero lo mismo podría decirse de Mazzarri, si Inter perdiera en el final esa posición "europea" que mantuvo a lo largo de todo el torneo.
En suma, como decían los latinos, "in medio stat virtus", la virtud está en el medio, en este caso en la zona central de la tabla. Porque la dificultad de una liga no se mide tanto por los equipos de arriba cuanto por el nivel de su "clase media": desde ese costado el Calcio sigue siendo, sin dudas, "el torneo más difícil del mundo".
Vito De Palma


miércoles, 2 de abril de 2014

spaghetti Reuters



El efecto Mundial


El campeonato italiano de fútbol, el Calcio, parecía destinado a un final aburrido y sin atractivos, debido a la gran ventaja de Juventus en la punta pero también, más en general, la gran distancia entre las diferentes posiciones de interés, con casi ninguna lucha importante (por el podio y relativa Champions, con o sin preliminar), por la Europa League y hasta la pelea para salvarse del descenso, realmente incierta y abierta a muchos equipos.
Sin embargo, ocurrieron dos hechos que, casi por arte de magia, le devolvieron interés al torneo: por un lado se encendió de golpe la lucha por las plazas de Europa League, que ahora parece estar abierta a por lo menos siete equipos.
Pero sobre todo apareció un efecto que habíamos francamente subestimado, llamemoslo "efecto Mundial": con asombro y enorme placer, estamos asistendo al conmovedor esfuerzo de algunos enormes jugadores, veteranos de mil batallas pero también jovencitos desfachatados, para ganarse un puesto en las listas mundialistas.
Arriba está todo dicho y lo estaba hace tiempo: con pocas fechas para jugarse, las distancias entre Juventus y Roma, aún admitiendo que los giallorossi le ganen el miércoles a Parma, algo para nada seguro, sería de ocho puntos, prácticamente tres derrotas, y no se vee quien podrían ser esos tres equipos que logren derrotar a una Madama que sólo perdió dos veces en este torneo.
Mismo discurso para la diferencia que hay entre segundo y tercero, con más fuertes razones si Roma efectivamente le ganara a Parma. Porque además la Roma vista ante Sassuolo fue equipo práctico, cinico y que ganó a lo grande, casi sin despeinarse. Parece haber vuelto esa Roma del comienzo, con la diferencia que ahora García tiene muchas más variantes a su disposición.
Para botón de muestra los dos goles: el primero fue fabricado por Nainggolan, que llegó en enero, y Destro, que al comienzo estuvo largamente ausente por lesión; el segundo, similar en la dinámica, fue obra de Totti, que ahora puede descansar sin que el equipo sufra, y Bastos, otro que llegó en enero. La invención de Taddei como volante central y el buen momento de De Rossi compansaron la lesión de Strootman, que casi no provocó efectos negativos.
Roma ganó y, por primera vez en muchísimo tiempo, vio que su esfuerzo producía un fruto concreto, el descuento de tres puntos por la caída de Juventus en Nápoli. Caída clara, contundente, que nos deja más de un costado para el análisis. Por un lado, los méritos de Nápoli, que guste o no, este año ha jugado los mejores partidos en representancia del Calcio, ganándole claramente a Arsenal y Borussia Dortmund y ahora al casi tricampeón de Italia.
Todo conseguido con un entrenador nuevo, con muchos cambios, casi todos positivos, en el plantel, y también algunas adquisiciones adivinadas en enero, como Jorginho, Ghoulam y el sorprendente Henrique, un comodín defensivo muy interesante. Jugando un lindo fútbol, asociado pero vertical, de presión alta, de posesión de pelota, con algunos riesgos defensivos pero tomados de manera voluntaria, para apuntalar una fase ofensiva más punzante.
Frente a eso, tuvimos una versión realmente cansada, diríamos casi exausta, de Juventus. Sin el guerrero Tévez, suspendido, ese goleador que había resuelto los últimos partidos complicados, con el bajón del otro guerrero, Arturo Vidal, quien cambia el aire luego de un primer semeste monstruoso, con Pirlo que evidentemente comienza a razonar en función del Mundial y un Pogbá que pareció bastante distaído, a Juventus le faltó su principal argumento, la intensidad.
Así, quizás por primera vez en el torneo vimos a Juventus dominada tácticamente. Ni siquiera el Real en Champions lo había logrado de manera tan clara. Pero la ventaja es sólida y los muchachos deben concentrarse en un número, el doce: son los partidos que faltan, incluyendo la final de Europa League, para quedarse con un enorme bicampeonato, con festejo final en su propia cancha.
Ya volverán los lesionados, la ventaja en el torneo local es indescontable, administrando mejor las fuerzas Juventus puede tranquilamente lograrlo. A Conte quizás ésta es la única cosa que se le puede reprochar, cierta resistencia a aplicar una rotación de plantel más amplia. Isla, Osvaldo, Marchisio, Padoín, Giovinco, Vucinic (quien de todas maneras estuvo lesionado) y el mismo Quagliarella pueden ofrecer soluciones que garanticen el debido descanso de los titulares para los partidos decisivos.
Decíamos de la lucha por las posiciones de Europa League, que de golpe se puso apasionante. Fiorentina parece derrumbarse: la lesión de Rossi había sido mucho, ahora volvió a lastimarse Gomes y eso pareció destrozar psicológicamente al equipo, que además también está cansado porque juega un fútbol muy bonito pero seguramente dispendioso desde el costado atlético.
Detrás Inter pierde una ocasión tras otra para acercarse. El empate en Livorno debe haber sido devastador desde el costado anímico, máxime por como llegó, un error garrafal de Freddy Guarín, justo él que acaba de renovar contrato luego de la "novela" del pase a Juventus de enero. Mazzarri luce desesperado, confundido: siendo el único técnico en Italia que nunca fue despedido, es lo último que nos hubiéramos esperado.
Más atrás hay una atropellada hermosa. Parma se viene cayendo pero juega bien y no tiene nada que perder, Lazio tiene potencial técnico para mejorar mucho, hasta Milan, con un Balotelli y un Kaká que parecen haberse puesto el equipo al hombro y, más en general, un vestuario que Galliani logró volver a poner en orden y que ahora se parece realmente a un equipo, puede tener alguna tímida aspiración.
Dejamos a un costado a otros dos equipos, porque nos permiten encarar el otro discurso, el del "factor Mundial": Verona y Torino. Los ducales, luego de alcanzar los 40 puntos que eran su objetivo, el umbral para garantizarse la permanencia, se tomaron una larga vacación. Se despertaron por los alaridos de Luca Toni, un veterano que quiere jugarse sus últimas cartas para ir al Mundial y ya se metió en la historia del club, igualando con 15 tantos la mejor marca de un jugador de Hellas en un torneo de Serie A.
El otro es Torino, donde hay dos, Immobile y Cerci, que luchan por un lugar en la lista de Prandelli, y lo hacen a fuerza de goles: los 17 de Immobile y los 12 de Cerci igualan nada menos que los 18 de Tévez y los 11 de Llorente, un mano a mano apasionante tanto a nivel individual como de equipo.
En suma, el torneo tiene aún muchísimos motivos de interés, a pesar de todo. Cerramos esta lista con la cereza más dulce, un nuevo gol de Antonio Di Natale: con 114, dejó atrás a Ibrahimovic (113) en la suma de las últimas cinco temporadas. Sólo Messi y Cristiano Ronaldo, en Europa, pudieron anotar más que él. No creemos que vaya al Mundial, pero suena a injusticia, así como pasó en ocasión de la exclusión de Roberto Baggio en 2002.
En el peor de los casos, quedarán como los ausentes que pudieron habernos salvado: porque los Toni, los Totti, los Di Natale, aún tienen magia como para ganar un partido solos, gracias a una invención individual. Y eso, en un Mundial, podría hacer una diferencia fundamental.
Pero los años pasan para todos y, en nuestra opinión, tiene razón Prandelli con su política de jóvenes. Pensando en el futuro, pero también por el presente, porque las condiciones climáticas en las que deberá jugar Italia no aconsejan una elevada edad promedio del plantel.
En este sentido, queremos lanzar una idea: que el tercer arquero al Mundial, con Buffón y Sirigu, sea el joven Scuffet, que con sus 17 años es titular y ataja de manera increíble en Udinese. Ese chico va camino a crack y sería bueno que sume su primer experiencia mundialista: es así que se comienzan a edificar los récords y este chico realmente parece un predestinado, que quebrará varias marcas en su carrera.
Vito De Palma


martes, 1 de abril de 2014

Futbol a la hora del té



El albatros de Moyes


¡Qué malditas miradas / Tuve yo de viejos y jóvenes! / En lugar de la cruz, el albatros / Alrededor de mi cuello colgaba" * "
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), Poema del Viejo Marinero.

El Elegido (The Chosen One) o El Equivocado (The Wrong One), dos personas diferentes pero el mismo entrenador de fútbol: David Moyes, escocés de Glasgow como Alex Ferguson, El Elector.
El Elegido estuvo en Old Trafford el sábado 29, y su Man United ganó 4-1 al Aston Villa: gran regocijo rojo; El Equivocado se sentó en el mismo banquillo el martes 25, y el Manchester City ganó cómodamente el derbi 3-0, con gran rechinar de dientes en la mitad roja de Manchester.


Ese mismo martes estaban avanzados los planes para que un avión sobrevolara el estadio arrastrando un mensaje de repudio: "El Equivocado - ¡Moyes fuera!"
Era la respuesta de un grupo de hinchas a la pancarta que otros hinchas, con el ukase del club, tienen colgada en el estadio: The Chosen One, aludiendo con mayor o menor sentido del humor al apodo del detestado José Mourinho, El Especial, The Special One, cuyos méritos fueron descartados por Ferguson y el influyente Bobby Charlton, al parecer porque no eran decorosos.

Sin efecto

El avión pasó con su cartel a remolque el sábado, pero no hubo escándalo porque la orgullosa hinchada de los Diablos Rojos, lejos de festejar la consigna revolucionaria, prefirió aplaudir al Equivocado, todavía el Elegido para ellos... ¿por cuanto tiempo?
Este martes 1 de abril, Día de los Inocentes en el mundo anglosajón, el United recibirá al Bayern Munich y todos nos estamos relamiendo, porque el espectáculo, de cualquier signo, será para alquilar balcones.
El Bayern de Pep ha perdido concentración: tras ganar la Bundesliga con un siglo de anticipación, sólo empató el sábado 3-3 ante el Hoffenheim, interrumpiendo una racha ganadora de 19 partidos.
Si Moyes y sus hombres sobreviven la jornada, muchos no lo creerán al otro día, por eso de las bromas que suelen hacer los periodistas, del tipo "dinosaurio pisotea las flores en Hyde Park".
Sea como fuere, la suerte de David Moyes está cifrada parcialmente en un juego de apodos populares, algo que también se nos ocurre cómico.
En la nueva realidad de plástico, de relaciones públicas, de highlights, de controles remotos y montaje rápido, el destino de un hombre puede decidirse por la confluencia de dos eslóganes publicitarios.

Evidencia en contra

Es injusto, claro, pero la aparente arbitrariedad de este desenlace se corresponde con la supuesta arbitrariedad del nombramiento del Elegido: él mismo ha contado que un día, de compras con su esposa, recibió un llamado telefónico: "Ven a casa". Una vez allí Ferguson, el Elector, le sirvió un té y le comunicó su futuro: "Tú entrenarás al United".
En otras palabras: fue ungido con óleo sagrado por una autoridad superior e inapelable.
Este relato, perfecto en caso de una transición exitosa, se ha convertido con las derrotas en una evidencia en contra de Moyes, porque sugiere que los dirigentes del Manchester United abdicaron de su responsabilidad y dejaron la delicada tarea de elegir al nuevo entrenador exclusivamente en manos del técnico saliente... y ya se sabe que estas cosas no se hacen así, al menos ahora.

Un antecedente

La sucesión de un gran hombre es de las más difíciles, entre otras cosas porque el prócer no quiere herederos que puedan hacer sombra en su legado histórico. ¿Imaginan a Mou recomendando a Pep o a uno como Pep cuando le llegue la hora del retiro?
En Manchester deberían saberlo. El gran Matt Busby, también escocés, se retiró en 1969 pero siguió en el club como director (igual que ya saben quién) y su sucesor, aprobado también por él, Wilf McGuinness, sufrió tanto o más que Moyes, hasta que lo despidieron en diciembre de 1970.
La mueca de dolor que le vemos a Moyes debe ser una réplica de la que habrá cortado el rostro de McGuinness, condenado al destino de quienes desafían a los dioses.
Los estudiantes de inglés suelen desconcertarse ante una misteriosa locución vernácula, "un albatros colgado del cuello", que denota sufrimiento y penitencia de una persona.

Albatros en el cuello

Es una imagen tomada de un extenso poema de Samuel Taylor Coleridge, The Rime of the Ancient Mariner: un marino mata a un albatros, símbolo de buena fortuna, y la desgracia cae sobre su barco; como castigo, debe cargar con el enorme pájaro alrededor de su cuello por toda la eternidad... O hasta que sea redimido.
Esto entra en la noble línea de los suplicios clásicos: de Sisifo, de Tantalo, de Tupac Amaru, y ahora de Moyes.
Nos parece evidente, o por lo menos demostrable, que el destino ha colgado un albatros del cuello de Moyes, por haber usurpado el lugar del amuleto, del Gran Viejo de Manchester.
Esas cosas se pagan: los héroes no acostumbran a tener descendencia, aunque Bob Paisley fue un exitoso sucesor de su mentor Bill Shankly en el gran Liverpool entre 1974 y 1983. (Tanto Paisley como McGuinness, a diferencia de Moyes, eran "técnicos de la casa".)
Posible redención
Coleridge no dice en su poema ni una palabra sobre Pep o el Bayern, pero en el fútbol pueden pasar estas cosas: un técnico o un futbolista con el albatros alrededor del cuello tiene su oportunidad para redimirse, como la tuvo el marino, la aprovecha y de allí la gloria está a un paso.
Todos conocemos alguna historia de éstas. Sea como fuere, la hinchada del Man Utd sigue apoyando al marino, aunque los propietarios, o sea los dioses, todavía no han dicho ni mu.
Dicen por allí que el avión volverá con su mensaje sedicioso, pero no creemos que vuele este martes en Old Trafford: durante un partido con un equipo alemán eso sería alta traición.
Si hay redención... bueno, lo sabremos de inmediato, porque...
"En ese momento pude rezar/ Y desde mi cuello tan libre/ El albatros cayó, y se hundió/ Como plomo en el mar."
El Blog de lalo



jueves, 20 de marzo de 2014

Spaghetti Reuters



La crisis de una ciudad

La fecha 28 del Calcio, "el torneo más difícil del mundo", no cambió nada en la parte alta de la tabla, 
puesto que los seis primeros ganaron sus respectivos compromisos. Así, Juventus defendió su holgada ventaja en la punta, Roma mantuvo a distancia de seguridad a Nápoli en la carrera por la segunda plaza, así como Fiorentina respondió al ataque de Inter al cuarto escalón de la clasificación y Parma se confirmó en la sexta plaza, la última que regala un pasaporte europeo, si bien a través del incómodo preliminar de Europa League.

Tampoco hubo grandes novedades en la zona descenso: si bien algunos suben y otros bajan, la verdad es que entre los 20 puntos del colero Catania y los 24 del umbral de la permanencia, actualmente ocupado por Chievo y Livorno, hay cinco equipos en 4 puntos, de los cuales tres se irán al descenso, y las distancias son talmente mínimas que hoy por hoy es imposible hacer un pronóstico al respecto.
¿De qué hablaremos hoy entonces? Bueno, lo más relevante del día es sin duda la tercera derrota consecutiva de Milan, la cuarta si consideramos también el 4-1 en casa de Atlético Madrid (igualado el récord negativo en la historia del club). Pero no sólo el rossonero anda mal: mirando la tabla de posiciones, uno puede ver que, por primera vez en muchísimos años, Milán se cayó a la tercera posición entre ciudades con dos equipos.
La tabla la lidera Turín, con 111 puntos (75 de Juve + 36 de Torino), sigue Roma, con 102 y un partido menos (61 Roma + 41 Lazio) y recién ahí aparece Milán, con los 47 de Inter y los 35 de Milan que suman apenas 82; no tan lejos está Génova, con 69 (35 de Genoa + 34 de Samp), mientras última quedó Verona, que suma los 40 de Hellas a los 24 de Chievo para un total de 64.
Para más datos, hay que subrayar que, en las 28 jornadas disputadas del actual torneo, sólo dos veces los equipos de Milán ganaron contemporáneamente, en las fecha 2 y 24: obviamente la mayor responsabilidad fue de Milan, pero tampoco Inter, que ni siquiera jugó en Europa, puede estar satisfecho con su actual quinta posición, a 28 unidades del líder y a 11 de la ansiada pero a todas luces imposible tercera posición, considerando que el nerazzurro tampoco pudo llegar lejos en Coppa Italia.
No se trata de problemas menores: vale la pena recordar que Inter (2010) y Milan (2003 y 2007) han sido los últimos equipos italianos en ganar la Champions League, mientras que ahora siquiera participar de la máxima competición continental parece un espejismo.
El caso de Inter parece más simple. Efectivamente, luego de coronar el sueño de su vida, es decir repetir los logros de su padre Angelo, Massimo Moratti se dio por satisfecho y comenzó a alejarse del equipo, un proceso que tuvo su culminación en la llegada del nuevo dueño, el indonesio Tohir. Inter necesita bajar la edad promedio del plantel, pero tiene un entrenador como Walter Mazzarri, más que experimentado, y además una base interesante (Handanovic, Ranocchia, Rolando, Guarín, Hernanes, Palacio, Icardi) sobre la que construir el futuro.
Ojo, todo parece indicar que será un proceso lento, porque Tohir no vino para gastar sino para ganar plata: por eso su prioridad es construir la cancha y aumentar la penetración de la "marca" Inter en el mundo, para aumentar los ingresos con lo producido por el estadio y vía merchandising.
Una vez que Inter se acerque en el facturado a los grandes de Europa, recién entonces podrían llegar inversiones importantes en lo deportivo. Mientras tanto, todo estará en las manos de la sabiduría táctica de Mazzarri y en la capacidad de los hombres mercado para conseguir buena calidad a precios baratos.
Mucho más complicado el caso Milan. En primer lugar, como hizo notar muy bien Paolo Maldini en sus declaraciones de estos días, Milan ha perdido su bien más preciado, es decir ese espíritu de equipo fundado sobre un vestuario histórico y glorioso, un "sancta sanctorum" en el que los triunfos comenzaban a tomar forma mucho antes que en la misma cancha.
Es difícil entender cómo y porqué eso pasó, pero desde nuestra óptica parece claro que la familia Berlusconi tuvo mucho que ver con este presente amargo, así como había tenido muchísimo que ver con ese pasado glorioso.
En primer lugar Berlusconi, cada vez más acorralado en su actividad política y casi quebrado por la enorme cantidad de dinero que tuvo que poner por el famoso "lodo Mondadori", un juicio que le fue tremendamente adverso, fue alejándose cada vez más de su "criatura", y eso fue algo malo para Milan.
Pero mucho peor fue que, en la "repartición" de bienes familiares entre los hijos de sus dos casamientos, Milan le haya "tocado" en suerte a Bárbara, una chica linda e inteligente pero que nada sabe de fútbol y de vestuario. Como será que su primer "contacto" con el mundo rossonero fue ponerse de novia con uno de los futbolistas estrellas del plantel, el brasileño Pato: fácil imaginar como eso pueda haber caído entre los jugadores.
Pero más allá del hecho sentimental, eso se volvió pronto un problema real: Galliani tenía cocinada la venta de Pato por 26 millones de euro, y con la mitad de los mismos tenía arreglada la llegada de Tévez. Bárbara se interpuso, Pato se quedó (para irse un año después por mucha menos plata) y Tévez no sólo no llegó nunca, sino que ahora es el máximo anotador del torneo vistiendo la camiseta de Juventus.
Fue sólo el inicio del desastre: con un andamiento undívago, alternando momentos de entusiasmo (veáse las llegadas de Ibrahimovic o Balotelli) a otros sumamente depresivos, como la venta de Tiago Silva o del mismo Ibra, el plantel se fue desarmando y perdiendo su identidad.
Pero lo más grave fue que la propiedad impuso una nueva política con respecto a los veteranos: a Galliani, que había defendido hasta el último día a jugadores como Costacurta, Maldini o Inzaghi, se le prohibió renovar contratos por más de un año a los mayores de 32 años. Resultado: Pirlo, Gattuso, Nesta, Van Bommel, Seedorf, Ambrosini, uno a uno los senadores de tantas batallas y victorias se fueron, para dejarles su lugar a colegas del nivel de Mexés, Emanuelson, Constant, Silvestre y Traoré, y paremos acá porque no queremos que ningún lector rossonero se nos ponga a llorar.
Bárbara terminó de cocinar el desastre cuando, tomándose una atribución deportiva que no le correspondía, lo "despidió" prácticamente en directa televisiva a Allegri, obligando a la llegada de un Seedorf que, evidentemente, no estaba preparado para asumir a la carrera. ¿Resultado? Las cosas no mejoraron, Milan se quedó afuera de todo a mediados de marzo, igualó su peor marca histórica y ahora el holandés hasta arriesga el despido y, de cualquier manera, sufrió un desgaste absolutamente innecesario.
¿Soluciones? Milan tiene también una buena base de plantel: Agazzi, ya adquirido para junio, Abate, De Sciglio, Montolivo, Poli, Cristante, Saponara, El Shaarawy, Balotelli, son todos elementos de selección y todos italianos. Así que no hay que gastar mucho, sólo hay que hacerlo bien: se necesitan dos centrales de nivel internacional (se habla de Alex, pero uno solo no alcanza) y un par de volantes aptos para el 4-2-3-1 que quiere Seedorf, con calidad técnica y despliegue (si es que el holandés sigue).
Sin embargo, fijense que un 4-3-3 podría armarse ya hoy y no sería tan mal: Agazzi, Abate, Alex, Zapata, De Sciglio, Poli, Cristante, Montolivo, Balotelli, Pazzini y El Shaarawy. Con mucho menos que eso, Parma lleva 16 fechas invicto. Pero con Roberto Donadoni, claro.
Quizás la reconstrucción de Milan debería arrancar justamente de ahí, de un experimentado entrenador italiano que vivió y sintió sobre su piel la gloria de ese vestuario. A Seedorf le falta experiencia, al igual que Inzaghi: Donadoni, en cambio, podría ser el hombre ideal.
Mientras tanto, no hay que ponerse histéricos: en primer lugar, ese tipo de crisis ya se vio en el Milan de Berlusconi, allá por 1997 y 1998; por otra parte, no hay que olvidar que Juventus, antes de este ciclo triunfal (goles fantasmas a parte), venía de dos séptimos puestos consecutivos. De las crisis no se sale llorando, sino trabajando con la seriedad y competencia de un Marotta.
Vito De Palma

martes, 4 de marzo de 2014

Futbol, a la hora del té



Los que viven son los que luchan

*"Ceux qui vivent, ce sont ceux qui luttent"Victor Hugo.


El poeta no se refería a la supervivencia a través de la lucha, sino a la vida misma: no hay nada peor, decía, que "existir sin vivir".
A esta altura de la temporada ya están virtualmente resueltas las ligas de Italia, Francia y Alemania. Allí se existe, no se vive, según el dictamen de Victor Hugo.
Juventus lleva 11 puntos de ventaja a Roma (que ha jugado un partido menos) y 17 a Napoli; Paris Saint Germain 8 a Monaco y 15 a Lille; Bayern Munich 20 a Borussia Dortmund y 22 al Bayer Leverkusen. Bostezo, bostezo, siesta.
La pelea sigue encendida en España e Inglaterra, aunque en la Liga se tiene la impresión de que el Barcelona, en plena crisis institucional, y el Atlético de Madrid, que ha exprimido al máximo a su plantel, no podrán resistir mucho tiempo al Real Madrid, que supera por un punto al Barça y por tres al Atlético.
El partido decisivo podría ser la visita del conjunto catalán al Madrid, el 23 de marzo.

Vida en la Premier

En Inglaterra, en cambio, la Premier League se está poniendo al rojo vivo, con emoción y esperanzas para varios equipos: Chelsea aventaja por cuatro puntos al Liverpool y al Arsenal, y por seis al Manchester City, aunque el equipo de Manuel Pellegrini ha jugado dos partidos menos y podría ponerse a la par.
El City ganó el domingo la Copa de la Liga, o Capital One Cup, superando 3-1 al Sunderland del técnico uruguayo Gustavo Poyet, y mantiene viva sus posibilidades en la Copa de la Asociación (FA Cup) y la Champions League.
La posibilidad de ganar cuatro títulos a esta altura de la temporada no es algo muy habitual para el City, aunque Ferrán Soriano, el director ejecutivo, espera por lo menos cinco trofeos en cinco años: el primero ya está en la bolsa.
Este es el primer trofeo de Pellegrini en Europa (segundo si se toma en cuenta la modesta Copa Intertoto obtenida con el Villarreal). La carencia alentaba una de las críticas más hirientes contra el DT, que por fin "se ha sacado el mono de la espalda", según la gráfica descripción de su ayudante, Brian Kidd.

Desafío del Liverpool

Pero la pelea por la Premier no es cosa exclusiva de Mourinho y Pellegrini: el Liverpool, que el sábado superó 0-3 al Southampton, también tiene aspiraciones, o por lo menos podría decidir el desenlace, ya que ambos favoritos deben visitar Anfield: el City el 13 de abril y el Chelsea el 27 de abril.
La admiración por el ataque del Liverpool, en particular Luis Suárez y Daniel Sturridge, está muy extendida y tiene bases sólidas.
Según datos del Archivo Nacional de Fútbol, citados por el Times, la sociedad Suárez-Sturridge es la más productiva a esta altura de la temporada (28 fechas) desde 1964/65, cuando Andy McEvoy convirtió 25 goles y John Byrom 18 para el Blackburn Rovers.

Dúo dinámico

Luis Suárez lleva 24 goles, a pesar de no haber jugado los primeros cinco partidos, por suspensión; Sturridge ha convertido 18, tras haberse perdido ocho partidos por una lesión.
Suárez, de no haber estado suspendido, casi seguramente tendría más goles que McEvoy, aunque cabe destacar que su gol en la victoria ante el Southampton, el sábado, puso fin a una sequía de cuatro partidos y una mala racha de un solo gol en ocho partidos en todas las competiciones.
Bill Edgar destaca en el Times un detalle que agrega brillo al logro de Suárez y Sturridge: ninguno de sus goles ha llegado mediante penales, que son la especialidad de Steven Gerrard. Sturridge lanzó uno, pero no pudo convertir.
La capacidad de lucha de este Liverpool debe mucho al aporte de Suárez (quien también lidera la clasificación de asistencias de la liga con 12), aunque los comentaristas también han elogiado el mejoramiento de varios jugadores que sólo puede ser atribuido al trabajo técnico del entrenador.

City y Chelsea

El poder de fuego también será decisivo para el City y el Chelsea.
Pellegrini ha recuperado a Sergio Agüero (jugó ante el Sunderland pero todavía no está a punto), mientras que Mourinho, que ya no sabe qué hacer para motivar a sus delanteros, tan parsimoniosos ante portería, encontró por fin a alguien capaz de ser "frío frente al arco" como el mismo describió: André Schürrle sólo necesitó 17 minutos para anotar tres goles en el 1-3 en campo del Fulham.

Y Arsenal

El Arsenal, en tanto, sigue tropezando: cayó 1-0 en su visita al Stoke City.
El equipo de Arsène Wenger ha empatado dos veces y perdido otras dos en las últimas seis fechas. Diez puntos perdidos desde el 28 de enero… el mismo número que el Barcelona desde el 11 de enero, cuando comenzó a fallar.
El Blog de Lalo

lunes, 24 de febrero de 2014

Toros y zarzuelas


El Barça y la cifra de Kubala


"Tengo la cura perfecta para una garganta dolorida: cortarla "
Alfred Hitchcock

El Real Madrid, que llegó a estar seis puntos por detrás del Barcelona, encabeza ahora las posiciones de la Liga, con tres puntos de ventaja sobre un Barça vacilante y un Atlético de Madrid que muestra signos de agotamiento.
El equipo de Carlo Ancelotti ha ganado los tres partidos que jugó sin su gran figura, Cristiano Ronaldo, mientras que el Barça se lamenta por dos derrotas (2-3 ante el Valencia y 1-3 ante la Real Sociedad) y dos empates (Levante y Atlético de Madrid) en las últimas siete fechas: diez puntos perdidos, en un marco de profundización de la crisis institucional que afecta al club.
Dado que alguien tiene que cargar con la culpa, todos los dedos apuntan a la figura del Tata Martino, aplaudido poco antes por la victoria en Champions ante el Manchester City: ahora se dice que "ha traicionado" el estilo de juego.

Saber y…

El gran László Kubala, uno de los próceres culés, decía que el fútbol se cifraba en tres verbos auxiliares: "saber, poder, querer". Saber cómo jugar, tener los atributos técnicos y físicos necesarios y la energía y voluntad para hacerlo.
Algunos interpretan esto como una verdad de Perogrullo, pero otros lo consideran la síntesis del esfuerzo deportivo de alto nivel.
¿En que está fallando el Barça? ¿O es que la cifra de Kubala requiere un nuevo elemento, una actualización de la fórmula o por lo menos de sus ejecutantes?
Santi Giménez, que cubre los partidos del Barça para el Diario AS, critica con severidad al Tata ("ya es tan suicida como la institución"), pero también dice que "los referentes de este equipo han dimitido por diversos motivos."

Faltan líderes

Apunta que "Valdés se irá a final de temporada; Puyol juega un partido de cada cuatro; Xavi lleva un mosqueo importante; Iniesta está harto de salir siempre y Messi sólo acude a actos publicitarios. Faltan líderes en el vestuario."
Esto sugiere que el factor "poder" en la ecuación de Kubala requiere una actualización: todo sistema, en particular uno con variantes impredecibles como el deportivo, necesita un mantenimiento regular durante su fase operativa.
Siguiendo con el símil del desarrollo de sistemas, Pep Guardiola diseñó una variante exitosa del proyecto original de Johan Cruyff, cuya implementación dio al club catalán el periodo más brillante de su historia.

El mantenimiento

Los problemas comenzaron con el "mantenimiento" del sistema, cuya duración depende de su vigor original: muchos creen que una de las principales razones del alejamiento de Guardiola fue su convencimiento de que el modelo necesitaba cambios de personal que el club no estaba dispuesto a hacer.
Dado que el Barça no fabrica refrigeradores sino fútbol, un producto cuya importancia depende de las expectativas y sueños de sus seguidores, el "mantenimiento" también requiere un sólido respaldo institucional.
Algo que brilla por su ausencia en estos momentos.

Desconcierto institucional

Tras la renuncia del presidente anterior, Sandro Rosell, interpretada por algunos como "fuga", se agrega ahora un nuevo capítulo en 
clic
la saga de la contratación de Neymar Da Silva: La Vanguardia informó ayer que el club se disponía a ingresar en la cuenta de la Hacienda Pública, como medida precautoria, nueve millones de euros que la fiscalía reclama por impuestos.

Mundo Deportivo, también catalán, dijo hoy que el pago llegará a 13 millones.
Todas las miradas se concentran ahora en la figura del DT, que ha reconocido sus errores en Anoeta: además de equivocarse en la alineación fue expulsado tras insultar al segundo entrenador de la Real; su segundo, Jorge Pautasso, dio la impresión de estar paralizado en el banquillo.

¿El culpable?

Un juego de titulares de Sport, el periódico deportivo catalán, refleja la situación:
"El técnico acabó tan desubicado que no habló con el equipo tras perder"
"El vestuario, atónito por las decisiones del Tata Martino"
"Tuvo un 'ataque' de entrenador y quiso demostrar que con juego físico y vertical también se puede ganar partidos"

Martino atraviesa su momento de mayor vulnerabilidad en el Barcelona: para salvarse deberá hacer todo bien, recuperar la delantera en la Liga, seguir avanzando en Champions (el 12 de marzo el Barça recibirá al Man City) y hacer buen papel en la final de la Copa del Rey, ante el Madrid, el 16 de abril.
Muchos en el Barcelona, "el club del suicidio" (así titula su artículo Santi Giménez), responsabilizarán al entrenador, pero cabe preguntarse si echarlo, como piden algunos, no significará cortarse la garganta, como decía Hitckcock.
El Blog de Lalo