Sin variaciones
La Serie A se cerró sin cambios. Milan y Udinese clasificaron para Europa.
Se cerró el 81º Scudetto de la Serie A del Calcio, la Cátedra de la Táctica, y en la última fecha no hubo variaciones significativas en la tabla, lo que significa que en las peleas aún abiertas pasaron los que estaban arriba, a saber Milan a daños de Fiorentina, en la lucha por un acceso al preliminar de Champions, y Udinese a daños de Lazio por una posición en Europa League.
Así, los veredictos son que Juventus fue el campeón de Italia, por segunda vez consecutiva, que Nápoli jugará la Champions, que el Diávolo participará al turno preliminar de la máxima competición continental para clubes y que el Giglio y el conjunto friulano jugarán en Europa League, desde turnos preliminares, como para todos. Atrás, Palermo, Siena y Pescara fueron los equipos retrocedidos.
Queda sólo por definir el último puesto en la Europ League, que Roma y Lazio se jugarán el domingo 26 en la capital, a través de la final de la Copa Italia, un trofeo que nunca había puesto en palio tanto de una sola vez, considerando que los dos capitalinos se jugarán en 90 minutos (más eventuales suplementarios) un trofeo, un clásico y un acceso al continente (en este momento ambos están afuera). Realmente un partido lleno de emociones.
UDINESE BIEN, MILAN MAL
Tanto Milan cuanto Udinese dependían de sí mismos, porque venciendo se aseguraban sus posiciones y los relativos accesos a preliminares de Champions y Europa League.
Udinese hizo lo que debía y metió la octava victoria consecutiva, goleando en San Siro ante Inter, con un espectacular 5 a 2. Los nerazzurri están muy mal y protagonizaron la peor temporada desde que está Moratti, una de las peores en absoluto en toda su historia, con 16 caídas totales (sólo en el 46-47 se hizo peor, pero en un campeonato con 22 equipos) y una diferencia goles negativa, puesto que fueron más los tantos sufridos que los anotados, algo que no pasaba desde que Internazionale se llama así (sólo una vez cuando se llamaba aún Ambrosiana).
De todas maneras, para los albinegros ganar a domicilio con semejante goleada, en un encuentro que significaba tanto para ellos, no sólo confirma el nivel técnico y táctico del equipo, sino que subraya también la enorme madurez de este conjunto y sobre todo del grupo técnico, a comenzar por el fenomenal Guidolín, quien con una pizca de coraje más se atrevería a entrenar uno de los Grandes y, con toda probabilidad, obtendría excelentes resultados.
Hay poco que decir, en suma, de ese partido, que Udinese dominó y venció con mérito, así como con mérito se puso en Europa por la tercera vez consecutiva. Toda otra historia la de Milan, que si bien obtuvo el objetivo lo hizo en la peor de las maneras, es decir arriesgando mucho ante un equipo chico y ya retrocedido y, por encima, pasando solamente sobre el final en Siena gracias a un penal más que dudoso.
El arbitraje fue pésimo por ambos lados, porque faltaron un penal por parte, muchas amarillas para los toscanos y la roja por doble amonestación a Ambrosini nos pareció equivocada. Sin embargo, en la suma general el Diávolo terminó por sacar ventaja, especialmente porque ese penal justo a pocos minutos desde el 90º fue determinante.
Honor a Siena, que se jugó el partido tanto para poder decir, a cabeza alta, que ellos no se venden (motivo de la penalización). Además, si hubiesen vencido sus puntos totales hubieran sido 39, lo que significa que más allá de todo lo que hubiese cambiado sin ese -6 inicial, ellos "sobre el campo" hubieran estado a salvo.
Regresando a los rossoneri, lo que hay que decir es que les faltó lo que puso Udinese: brillantez, coraje y madurez. En efecto, cómplice un mal planteo del técnico, el equipo sufrió mucho, perdió los nervios rápidamente y precisó de un episodio para destrabar el marcador, tras un partido en el que Pégolo tuvo muy poco trabajo. En suma, el equipo desilusionó y si bien obtuvo el resultado esperado, habrá que trabajar mucho porque el cuadro aún no respeta sus potencialidades.
Como Udinese y Milan estuvieron Fiorentina y Lazio, os dos perseguidores. El Giglio hizo lo suyo, arrasando al pobre Pescara, uno de los peores equipos de la historia de la Serie A, que en toda la ronda de regreso cosechó apenas dos puntos.
El fútbol espectacular y brillante de los violetas podía y debía valerles la tercera plaza (con un atento mercado serán sin dudas candidatos la próxima campaña), pero al final el equipo de Montella terminó pagando a caro precio partidos como los que jugó en casa ante Pescara y Roma: encuentros dominados pero perdidos. Yerros que terminan por pagarse caro, a la hora de hacer las cuentas.
Respecto al Águila, hay que admitir que el equipo desilusionó enormemente ante Cagliari pero que, en realidad, tenía muchas coartadas, a comenzar por el hecho de tener que pensar en el desafío de Copa de la próxima semana, por no hablar del hecho de que el 1-0 al primer minuto de Udinese en San Siro fue como un balde de agua fría.
Inevitable que mientras los albinegros goleaban a Inter, los capitalinos pensaban cada vez menos en el inútil enfrentamiento ante los sardos y cada vez más a Roma. Pensaban en un partido que marcará la diferencia entre una temporada mediocre o excelente.
LO DEMÁS
Juventus encontró en Sampdoria su "bestia negra", como se dice en Italia, puesto que al final del campeonato el equipo bianconero se quedó con 0 puntos ante los dorianos. Algo insólito, que no se explica únicamente con el fíxture (jugó ante los blucerchiati en la última fecha y en la primera tras las vacaciones navideñas), sino que tienen raíces también en el planteo de Rossi y en las características de los equipos.
De todas maneras la Juve jugó a ritmo reducido, como era comprensible, mientras que la Samp entregó todo lo que tenía para sumar este éxito de prestigio. Algo que cosechó también Roma contra Nápoli, si bien más que el prestigio los giallorossi buscaban encontrar algo de continuidad y, especialmente, enviarle una señal a Lazio, en vista de la final de la Copa nacional.
El match del Olímpico fue entretenido y ofreció algunos detalles técnicos exquisitos, así como el 29º gol en el campeonato de Cavani. El Matador nunca había anotado tanto en un sólo torneo y la impresión es que el Burro aprovechará del gran momento de su estrella para sacar el máximo provecho en el mercado. Clubes como el partenopeo no pueden y no quieren desperdiciar ciertas chances para monetizar de esa manera y el camino del uruguayo en Nápoli tiene ya sus horas contadas. Así como el de Mazzarri, quien anunció su adiós, si bien aún no ha dicho todavía donde estará su futuro (declaró no haber hablado con nadie, aún, por respeto a su sociedad). Respecto a todo lo demás, pésimo lo de Genoa en Bologna, lo que demuestra, como quedó dicho también en la crónica, las razones por las que el club emiliano quiere confirmarlo a Pioli mientra que los xeneizes quieren cambiarlo a Ballardini.
Buen espectáculo, en cambio, entre Atalanta y Chievo: los negroazules hicieron todo lo que pudieron, como en cada partido jugado en esta temporada, mientras que el conjunto de Verona demostró que no está mal físicamente y que puede dar batalla cada vez que lo quiere, lo que aumenta la "molestia" por las pésimas performances de otros desafíos, como por ejemplo el match casero ante Genoa, determinante en clave permanencia.
En fin Palermo: el 3-1 que Parma le pasó en el Barbera fue la digna conclusión de un campeonato maldito. Nadie les quita responsabilidades a una sociedad, y en particular a su Presidente, incapaces de trabajar con paciencia, coherencia y regularidad. En ese contexto, en realidad, es una justicia del fútbol que los sicilianos hayan retrocedido, porque era hora que los "pecados" de Zamparini se pagaran a caro precio.
Sin embargo, especialmente en la fase final, hubo partidos en los que los rosanegros merecían mucho, a menudo hasta vencer, pero terminaron por quedarse sin puntos por cuestiones de suerte o de casualidades.
Al final, de todas maneras, es justo que hayan descendido, así como lo es para Pescara y no para Siena, que sin la penalización y con algo más de suerte hubiera podido protagonizar otro campeonato. Si bien, más allá del buen trabajo de Iachini, aún no logramos explicarnos el despido de Cosmi, quien en nuestra opinión podía salvar al equipo, con la confianza de su club.
LOS NÚMEROS
Fue una fecha emocionante, como demuestran los 37 goles realizados, 15 locales y 22 visitante, por un promedio impresionante de 3.7 tantos pro match. Ese el fruto de los 3 triunfos internos, 3 empates (apenas uno sin goles, claramente el de Genoa de visita a Bologna) y 4 victorias externas de la Serie A.
Una digna conclusión de un año apasionante, así como también cerraron bien la temporada los hispanoamericanos, con 7 goles y 2 figuras de la cancha. El único que anotó y fue el mejor de su desafío fue Jaime Valdés; pro el resto, Victor Ibarbo fue la figura en Cagliari vs. Lazio mientras que los siguientes seis latinos hispanohablantes fueron los que anotaron: Sergio Almirón, Gonzalo Bergessio, Edinson Cavani, Matías Fernández, Mauro Icardi y Luís Muriel.
Respecto a la tabla de los goleadores, como dicho anteriormente el Matador subió a 29 centros totales y así conquistó la clasificación de los Capocannonieri con mucha ventaja respecto a la escolta, Antonio Di Natale, parado en segunda plaza con 23 realizaciones. Pablo Osvaldo se quedó tercero junto a Stephan El Shaarawy, ambos con 16 cada uno, mientras que un escalón atrás están los argentinos Germán Denis y Erik Lamela, quienes comparten su posición con Miroslav Klose y Giampaolo Pazzini, todos ellos con 15 goles.
ARRIVEDERCI
La temporada no se acabó del todo, considerando que el próximo domingo, el 26 de mayo, a las 18 horas locales (12 ET), Roma y Lazio se jugarán la final de la Coppa Italia en el estadio Olímpico capitalino.
Pero la Serie A se termina acá y le da cita a la temporada que viene, la 2013-2014, que debería empezar el anteúltimo domingo de agosto, considerando que el próximo torneo deberá terminar temprano para darle tiempo a los jugadores de prepararse al Mundial de Brazil 2014.
De todas maneras no espera un verano caliente, entre la Confederation Cup, el "vals" de los entrenadores y un mercado que se prevé realmente caliente. Arrivederci, entonces, y gracias a todos los lectores El futbol de Lestat
Federico Manfredo